EL CAMINO
Asciende el alma de una valiente,
como un papel de seda se agita en el aire,
un gato blanco de angora lleva en sus manos,
rotos los sueños de vida va llorando
y sus lagrimas brillan en una alborada divina
como los rayos incidentes de un diamante.
Las lámparas de la calle explotan en un fuerte grito.
En su capa de yema la noche se vuelve grotesca.
El viento abre la puerta... y se estremecen
el cielo y la tierra.
Sus poemas desparramados se vuelven estrellas,
desprendiendo una lluvia de nieve en colores,
y las partículas, forman una larga estela
que marcan con claridad su órbita al cielo.
P.M. Pedro Monroy Gemio
| Fecha: 12/07/2017 | Autor: P.M | E-mail: toledo.pmg@gmail.com | Visitas: 484 |